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En este pueblo, un juicio por violación se siente dolorosamente cercano
En Mazan, donde Gisèle Pelicot fue drogada por su marido y violada por él junto a desconocidos, el caso ha conmocionado a sus habitantes. “Se siente un poco como si fuera en nuestra familia”, dijo una residente.
Mazan es una postal de la Provenza: un pueblito medieval ubicado en una colina, rodeado de viñedos, con el Monte Ventoux azotado por el viento alzándose en la distancia.
Durante años, fue conocido por sus rutas ciclísticas cercanas, que a menudo aparecen en el Tour de Francia, y por una figura notoria del siglo XVIII, el Marqués de Sade, cuya elegante mansión en medio del pueblo se ha convertido en su hotel más lujoso.
Ahora es tristemente célebre por ser el lugar donde Gisèle Pelicot fue drogada de manera regular por el hombre que ha sido su marido durante 50 años, quien también la ofrecía a hombres extraños para mantener relaciones sexuales. En septiembre, 51 hombres fueron juzgados en la cercana Aviñón, la mayoría acusados de violación con agravantes a Gisèle Pelicot, de 71 años.
Unos 15 de los acusados, entre ellos Dominique Pelicot, exesposo de Gisèle Pelicot, se han declarado culpables. Los demás han dicho que mantuvieron relaciones sexuales con ella, pero impugnan los cargos de violación. La mayoría argumenta que el marido de ella los atrajo al dormitorio de la pareja, con la promesa de un trío, y les hizo creer que ella fingía dormir o que dormía como parte de la fantasía sexual de la pareja.
El juicio ha conmocionado al país, planteando preguntas profundas e inquietantes sobre las relaciones entre hombres y mujeres, y la prevalencia de la violación.




