Connect with us

General

El gobierno de Hong Kong también critica el acuerdo sobre el canal de Panamá

El dirigente de Hong Kong se sumó a las críticas de China sobre el acuerdo entre CK Hutchinson y BlackRock, una empresa de EE. UU., sobre el canal de Panamá.

Published

on

La presión política sobre el plan de un conglomerado de Hong Kong de vender sus puertos de Panamá al inversor estadounidense BlackRock va en aumento, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la operación, valorada en 19.000 millones de dólares.

John Lee, dirigente de Hong Kong, se sumó el martes a la escalada de advertencias de China, diciendo que la transacción merecía “seria atención”.

El acuerdo entre CK Hutchison, uno de los conglomerados más prósperos de Hong Kong, y BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, fue visto por los inversores como una solución a una cuestión geopolítica muy discutida que comenzó con la afirmación del presidente Donald Trump de que la propiedad de CK Hutchison de dos importantes puertos en ambos extremos del canal de Panamá era una cuestión de seguridad nacional porque estaba “operada por China”. Trump elogió el acuerdo con BlackRock tras su anuncio.

Ahora, esa solución empieza a parecerse más a un problema. Las acciones de CK Hutchison, controlada por una de las personas más ricas de Hong Kong, Li Ka-shing, cayeron casi un 3 por ciento el martes tras los comentarios de Lee. La empresa ha cancelado las reuniones informativas para prensa e inversores previstas para esta semana, cuando publique su último informe financiero. Hutchison no respondió a las peticiones de comentarios.

China ha criticado la operación portuaria prevista, en la que CK Hutchison vendería la mayor parte de su Hutchison Port Holdings, incluidos sus puertos de Panamá y más de otros 40 puertos mundiales. Una serie de comentarios publicados en Ta Kung Pao, periódico de Hong Kong propiedad del gobierno y el Partido Comunista chinos, sostenían que el acuerdo Hutchison-BlackRock permitiría a Estados Unidos “utilizarlo con fines políticos y promover su propia agenda política”, haciendo a su vez que el transporte marítimo y el comercio chinos quedaran “sometidos a Estados Unidos”.