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Unas huellas sugieren que distintos antepasados humanos convivieron
Hace un millón y medio de años, entre cigüeñas gigantes y antepasados de los antílopes, dos parientes extintos de los humanos caminaban por la misma orilla fangosa de un lago en lo que hoy es el norte de Kenia, según sugiere una nueva investigación …
Hace un millón y medio de años, entre cigüeñas gigantes y antepasados de los antílopes, dos parientes extintos de los humanos caminaban por la misma orilla fangosa de un lago en lo que hoy es el norte de Kenia, según sugiere una nueva investigación.
Un equipo de excavación descubrió cuatro conjuntos de huellas conservadas en el barro de la cuenca de Turkana, un yacimiento que ha originado importantes avances en la comprensión de la evolución humana. El descubrimiento, anunciado el jueves en un artículo de la revista Science, es una evidencia directa de que distintos tipos de antepasados humanos, con anatomías y formas de caminar distintas, habitaron el mismo lugar al mismo tiempo, dicen los autores del artículo.
También plantea interrogantes sobre el alcance de las interacciones entre las especies.
“Es posible que pasaran unos junto a otros”, dijo Kevin Hatala, antropólogo evolutivo de la Universidad de Chatham de Pittsburgh, quien dirigió el estudio. “Podrían haber levantado la vista a lo lejos y haber visto a otro miembro de una especie estrechamente emparentada que vivía en el mismo paisaje”.
Basándose en los restos óseos conseguidos en la región, el equipo de Hatala atribuyó las huellas a Paranthropus boisei y a Homo erectus, dos tipos de homininos, el grupo formado por nuestro linaje humano y especies estrechamente emparentadas. El Paranthropus boisei tenía cerebros más pequeños junto con caras anchas y planas, y enormes dientes y músculos masticadores; el Homo erectus se parecía más a las proporciones humanas modernas y se cree que son nuestros antepasados directos.
Desde hace tiempo, los científicos saben que en la Tierra coexistieron distintos tipos de homininos. El Homo sapiens, que surgió hace unos 300.000 años, compartió el planeta con neandertales y denisovanos durante miles de años. En la actualidad, aún quedan restos de su ADN en nosotros.