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¿El Pacífico es un ‘vertedero’ de sacerdotes acusados o condenados por abusos?
A lo largo de varias décadas, más de 30 sacerdotes y misioneros católicos relacionados con abusos de menores en Occidente han sido trasladados a naciones insulares remotas.
[Este artículo se publicó originalmente en inglés el 6 de setiembre de 2024].
El papa Francisco será recibido por niños portando flores, una salva de 21 cañonazos y una vigilia a la luz de las velas después de que aterrice en Papúa Nueva Guinea el viernes. Será la primera visita papal en tres décadas a las islas del Pacífico, una región profundamente cristiana, pero que ha desempeñado un papel poco conocido en el escándalo de abusos del clero que ha manchado a la Iglesia Católica Romana.
A lo largo de varias décadas, al menos 10 sacerdotes y misioneros se trasladaron de Occidente a Papúa Nueva Guinea después de haber sido acusados de abusar sexualmente de niños, o de que se descubriera que lo habían hecho, según los registros judiciales, las investigaciones del gobierno, los testimonios de sobrevivientes, los informes de los medios de comunicación y los comentarios de funcionarios de la Iglesia.
Estos hombres formaban parte de un patrón más amplio: al menos otros 24 sacerdotes y misioneros abandonaron Nueva Zelanda, Australia, Gran Bretaña y Estados Unidos con destino a países insulares del Pacífico como Fiyi, Kiribati y Samoa en circunstancias similares. En al menos 13 casos, sus superiores sabían que estos hombres habían sido acusados o condenados por abusos antes de ser trasladados al Pacífico, según los registros de la Iglesia y los relatos de supervivientes, lo que los protegió del escrutinio.
Está ampliamente documentado que la Iglesia ha protegido a decenas de sacerdotes de las autoridades trasladándolos a otros lugares, a veces a otros países. Pero lo que diferencia a estos casos es la lejanía de las islas a las que fueron a parar, lo que dificulta su persecución por parte de las autoridades. Los traslados también les permitieron acceder a comunidades vulnerables en las que los sacerdotes eran considerados intachables.
Según las investigaciones del gobierno y los informes de los medios de comunicación, al menos tres de estos hombres abusaron de nuevas víctimas en el Pacífico.