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El Departamento de Estado de EE. UU. planea cerrar misiones diplomáticas y despedir a empleados en el extranjero
A funcionarios estadounidenses, incluidos de la CIA, les preocupa que los cierres obstaculicen la labor de seguridad nacional en un momento en el que China ha superado al país en la huella diplomática mundial.
Funcionarios de alto rango del Departamento de Estado de Estados Unidos han elaborado planes para cerrar una decena de consulados en el extranjero antes de este verano y están considerando la posibilidad de cerrar muchas más misiones, en lo que podría suponer un duro golpe para los esfuerzos del gobierno estadounidense por establecer alianzas y recabar información de inteligencia, según afirman funcionarios estadounidenses.
El Departamento de Estado también tiene previsto despedir a muchos ciudadanos locales que trabajan para sus cientos de misiones. Esos trabajadores constituyen dos tercios de la plantilla de la agencia, y en muchos países forman la base del conocimiento que los diplomáticos estadounidenses tienen de las regiones.
La reducción forma parte tanto del recorte general del gobierno federal del presidente Donald Trump como de su política exterior de “Estados Unidos primero”, en la que el país pone fin o recorta formas que solían ser importantes de ejercer influencia mundial, como la democracia, los derechos humanos y la labor de ayuda.
Las maniobras de recorte se producen en un momento en que China, principal rival de Estados Unidos, ha superado a ese país en número de puestos diplomáticos en el mundo. China ha forjado lazos sólidos con otra naciones, especialmente en Asia y África, y ejerce un mayor poder en las organizaciones internacionales.
Cualquier cierre generalizado de misiones, especialmente de embajadas enteras, obstaculizaría el trabajo de grandes partes del gobierno federal y comprometería potencialmente la seguridad nacional estadounidense.